Tono sonoro

De EruditosWiki

El sentido del oído nos permite percibir el sonido y darnos cuenta de sus características.

Es un órgano doble que se encuentra parcialmente alojado en el hueso temporal.


Tabla de contenidos

[editar] Sonidos

Los sonidos son producidos por las vibraciones de los cuerpos.

Las ondas que se propagan a lo largo de un fuelle como consecuencia de una compresión longitudinal del mismo constituyen un modelo de ondas mecánicas que se asemeja bastante a la forma en la que el sonido se genera y se propaga. Las ondas sonoras se producen también como consecuencia de una compresión del medio a lo largo de la dirección de propagación. Son, por tanto, ondas longitudinales.

CUALIDADES DEL SONIDO

El oído es capaz de distinguir unos sonidos de otros porque es sensible a las diferencias que puedan existir entre ellos en lo que concierne a alguna de las tres cualidades que caracterizan todo sonido y que son: la intensidad, el tono y el timbre. Aun cuando todas ellas se refieren al sonido fisiológico, están relacionadas con diferentes propiedades de las ondas sonoras.

Intensidad sonora

La intensidad del sonido percibido, o propiedad que hace que éste se capte como un sonido fuerte o como un sonido débil, está relacionada con la intensidad de la onda sonora correspondiente, también llamada intensidad acústica. La intensidad acústica es una magnitud que da idea de la cantidad de energía que está fluyendo por el medio como consecuencia de la propagación de la onda.

Se define como la energía que atraviesa, por segundo, una superficie, unidad dispuesta perpendicularmente a la dirección de propagación. Equivale a una potencia por unidad de superficie y se expresa en W/m2. La intensidad de una onda sonora es proporcional al cuadrado de su frecuencia y al cuadrado de su amplitud y disminuye con la distancia al foco.

La magnitud de la sensación sonora depende de la intensidad acústica, pero también depende de la sensibilidad del oído. El intervalo de intensidad acústica que va desde el umbral de audibilidad, o valor mínimo perceptible, hasta el umbral del dolor.

La intensidad fisiológica o sensación sonora de un sonido se mide en decibelios (dB). Por ejemplo, el umbral de la audición está en 0 dB, la intensidad fisiológica de un susurro corresponde a unos 10 dB y el ruido de las olas en la costa a unos 40 dB. La escala de sensación sonora es logarítmica, lo que significa que un aumento de 10 dB corresponde a una intensidad 10 veces mayor. Por ejemplo, el ruido de las olas en la costa es 1.000 veces más intenso que un susurro, lo que equivale a un aumento de 30 dB.

Debido a la extensión de este intervalo de audibilidad, para expresar intensidades sonoras se emplea una escala cuyas divisiones son potencias de diez y cuya unidad de medida es el decibelio (dB).

Tono sonoro

El tono es la cualidad del sonido mediante la cual el oído le asigna un lugar en la escala musical, permitiendo, por tanto, distinguir entre los sonidos graves y los sonidos agudos. La magnitud física que está asociada al tono es la frecuencia. Los sonidos percibidos como graves corresponden a frecuencias bajas, mientras que los agudos son debidos a frecuencias altas. Así el sonido más grave de una guitarra corresponde a una frecuencia de 82,4 Hz y el más agudo a 698,5 hertzs.

No todas las ondas sonoras pueden ser percibidas por el oído humano, el cual es sensible únicamente a aquellas cuya frecuencia está comprendida entre los 20 y los 20.000 Hz. En el aire dichos valores extremos corresponden a longitudes de onda que van desde 16 metros hasta 1,6 centímetros respectivamente. En general se trata de ondas de pequeña amplitud.

Timbre sonoro

El timbre es la cualidad del sonido que permite distinguir sonidos procedentes de diferentes instrumentos, aun cuando posean igual tono e intensidad. Debido a esta misma cualidad es posible reconocer a una persona por su voz, que resulta característica de cada individuo.

Pocas veces las ondas sonoras corresponden a sonidos puros, sólo el diapasón genera este tipo de sonidos, que son debidos a una sola frecuencia y representados por una onda armónica. Los instrumentos musicales, por el contrario, dan lugar a un sonido más rico que resulta de vibraciones complejas. Cada vibración compleja puede considerarse compuesta por una serie de vibraciones armónico simples de una frecuencia y de una amplitud determinadas, cada una de las cuales, si se considerara separadamente, daría lugar a un sonido puro. Esta mezcla de tonos parciales es característica de cada instrumento y define su timbre.


[editar] Órganos del oído

La captación de vibraciones por el ser vivo requiere la posesión por éste de receptores diferenciados. En el caso concreto de las vibraciones sonoras tales receptores están alojados en el oído interno, y su puesta en marcha precisa un acondicionamiento previo del estímulo vibratorio que se realiza en el oído externo y el oído medio, segmentos periféricos del sistema auditivo.


[editar] El oído externo

El oído externo, que incluye el pabellón de la oreja y el conducto auditivo externo, está separado del oído medio por una estructura en forma de disco llamada membrana timpánica o tímpano.

El pabellón de la oreja, es un repliegue formado casi completamente por cartílago, cubierto de piel y adherido al cráneo. Tiene forma de embudo. En su centro hay una depresión llamada concha cuya función es ayudar a reunir las ondas sonoras y a hacerlas pasar por el canal auditivo externo. Encontramos numerosas salientes:

  • a) Un borde externo llamado hélix,
  • b) Un reborde paralelo al hélix llamado antehélix,
  • c) Un saliente por delante del conducto auditivo llamado trago,
  • d) Un saliente enfrente del trago llamado antitrago, y,
  • e) Una porción inferior, desprovista de cartílago, llamado lóbulo.

El conducto auditivo externo, mide aproximadamente 2,5 cm y termina en la membrana timpánica. Su porción externa es cartilaginosa y su porción interna, ósea, excavada en el hueso temporal. A la entrada del conducto auditivo externo encontramos pelos cortos y gruesos y en la piel de su interior, glándulas sebáceas y glándulas ceruminosas, que segregan un líquido espeso y oscuro, que se solidifica, llamado cerumen.

[editar] El oído medio

El oído medio se encuentra excavado en el hueso temporal, en la denominada caja timpánica. Tiene la forma de un tambor, por lo cual presenta dos paredes y una circunferencia. La pared externa, está formada por el tímpano, que separa el oído externo del oído medio. Al tímpano está adherido el primero de los huesecillos del oído, el martillo (hueso). La pared interna es ósea y presenta dos aberturas cerradas por membranas: la ventana oval y la ventana redonda.

La circunferencia de la caja timpánica es irregular. Por detrás se comunica con unas cavidades que se encuentran en la apófisis mastoides, llamadas celdas mastoideas.

Trompa de Eustaquio.- De aproximadamente 1 mm de ancho y 35 mm de largo conecta el oído medio con la nasofaringe y su función es igualar la presión del oído medio con la de la atmósfera.

Cadena de huesecillos.- Son los huesos del oído. Se localizan en el oído medio y están compuestos por:

Antiguamente se describía un cuarto hueso, el lenticular, pero hoy se sabe que es una apófisis del yunque (hueso) que, a veces, se desprende cuando se realiza la disección y se toma, erróneamente, por un hueso independiente.

Los huesos de la cadena están articulados entre sí y representan una conexión entre el oído externo y el oído interno a través de la caja timpánica.

Al martillo (hueso) y al estribo (hueso) van a insertarse dos pequeños músculos: el músculo del martillo y el músculo del estribo; cuyas contracciones acortan y alargan la cadena, aumentando o disminuyendo, respectivamente, la tensión de toda la cadena de huesecillos.

[editar] El oído interno

El oído interno se encuentra dentro del hueso temporal. Puede dividirse morfológicamente en laberinto óseo y laberinto membranoso. El laberinto óseo es la cápsula ósea que rodea al laberinto membranoso, y éste último consiste en un sistema hueco que contiene a la endolinfa.

Entre laberinto óseo y laberinto membranoso se encuentra la perilinfa, que es en parte un filtrado de la sangre y en parte difusión de líquido cefalorraquídeo. La endolinfa se produce en la estría vascular.

El sistema perilinfático desemboca en el espacio subaracnoídeo a través del acueducto coclear, mientras que el sistema endolinfático viaja a lo largo del ducto endolinfático y termina en el espacio epidural en un saco ciego llamado saco endolinfático.

Dentro del oído interno se reconocen sistemas distintos, el laberinto posterior encargado del equilibrio y el sistema coclear encargado de la audición:

1. El sistema vestibular o laberinto posterior

Está formado por el utrículo, el sáculo y tres canales semicirculares (canal semicircular anterior, canal semicircular posterior y canal semicircular lateral). Cada una de estas estructuras contiene células especializadas para detectar aceleración y desaceleración, ya sea lineal (como es el caso de la mácula y el utrículo) o angular (canal semicircular anterior, canal semicircular posterior y canal semicircular lateral).

La función de este receptor es la mantención del equilibrio. El nervio vestibular está formado por células bipolares procedentes del utrículo, sáculo y canales semicirculares, cuyo ganglio -el ganglio vestibular- está situado dentro del conducto auditivo interno. El nervio vestibular atraviesa dicho conducto junto con el nervio coclear y el nervio facial. Existen cuatro núcleos vestibulares -el área vestibularis- en la unión entre el bulbo raquídeo y la protuberancia, en la porción lateral del piso del cuarto ventrículo.

Dicha área posee conexiones nerviosas con: el cerebelo, vía pedúnculo cerebelar inferior; con la segunda neurona motora de la médula espinal, a través del tracto vestíbulo-espinal y con distintos pares craneanos (por ej: III. Par y IV. Par), a través del tracto longitudinal medial.

A nivel cerebral se integra la información aportada por el sistema vestibular con la información visual y la propioceptiva de modo de lograr coordinación postural y control motor.

2. La cóclea o laberinto anterior

El caracol o cóclea, contiene en su interior al órgano de Corti, que es un mecanorreceptor. Está formado por células ciliadas que descansan sobre la membrana basilar. Los cilios de estas células se encuentran en contacto con la membrana tectoria. Cuando se produce un estímulo el estribo (hueso) ejerce presión sobre la ventana oval, esto genera una onda en la perilinfa que viaja a lo largo de la cóclea desplazando la membrana basilar. Esto produce flexión de los cilios en contacto con la membrana tectoria lo que se traduce en cambios de potencial celular que generan estímulos nerviosos a través de las células bipolares del nervio coclear.

Las prolongaciones periféricas de estas células bipolares viajan hasta el ganglio coclear a partir del cual se origina este nervio. Al llegar al bulbo raquídeo, el nervio coclear se divide en dos raices: una ventral y otra dorsal. La raíz dorsal se dirige al pedúnculo cerebelar inferior, terminando en el núcleo coclear dorsal o tubérculo acústico, adyacente al receso lateral del cuarto ventrículo. La raíz ventral termina en el núcleo coclear ventral, situado hacia caudal y lateral del pedúnculo cerebelar inferior. De los núcleos cocleares dorsales y ventrales nacen las segundas neuronas, las que se decusan parcialmente, terminando en el núcleo trapezoideo ventral y núcleo trapezoideo dorsal. Algunas fibras auditivas pasan a través de dichos núcleos sin interrupción, uniéndose a las fibras que dejan estos núcleos, formando el lemnisco lateral, el cual se dirige hacia cefálico terminando en dos centros: colículo inferior y cuerpo geniculado medial. A partir de este punto nacen las radiaciones acústicas que integran la información en la corteza cerebral, en la región correspondiente al lóbulo temporal.

Herramientas personales
Navegación
Traductor a cualquier idioma